sábado, diciembre 31, 2005
Un año que se va...
Estaba intentando pensar algo para felicitar el año nuevo, y despedir a este que ya está manoseado, agujereado, remendado y con bolitas, como mis sueters de lana, pero sólo se me ocurren siniestreces varias.
Hacer recuento de los buenos momentos sería demasiado obvio, nombrar a todos aquellos que permanente o temporalmente han estado conmigo sería lo esperado, enumerar los malos tragos solo sería conjurar fantasmas de esos que tengo bien atados y escondidos bajo la cama.
Sigo pensando qué me queda por decir, tanto por agradecer y puede que incluso reprochar, concederle a esta noche una importancia mayor que un simple cambio de dígito.
No me gusta la nochevieja esta, no porque no puedo reunir, así en plan egoísta, a toda la gente que quiero aquí a mi alrededor. Y no me gustaría caer en lo obvio de una felicitación trillada.
Lo que si que tengo son deseos que espero poder cumplir, pequeñas promesas de esas que nos hacemos año tras año.
De esas como dejar de fumar, aprobar todos los créditos de la facultad que pueda, mandarle la dichosa remerita a Yor de una vez, dejarme crecer el pelo, mantener el contacto con los que andan lejos, ver a Javi por fin porque a veces parece que no vivamos en la misma ciudad, no comprarme mas ropa, volver a Barna y marear a Fénix todo lo que pueda para saldar las deudas del año que llevamos sin vernos, escribir una canción con To, hacer de la revista nueva que empezamos un bestseller como mínimo, viajar sin parar a ser posible acompañada de esa persona que se ha ganado a pulso mi vida y todo mi cariño, aprender a no agobiarme, montar por fin esa Kdd con los balseros, ir con David (Vallekas) a ver a Pablo (Helviox), plantar por una vez yo a Carving ;) pero con cariño, una vuelta en la moto de Rojo, empezar mi libro y todas las cosas que me dejo en el tintero.
Del 2005 agradezco tenerte a mi lado, esos pequeños detalles que son los mas importantes, la convivencia, seguir contándotelo todo como al pricipio y esa maldita y a la vez hermosa costumbre que tienes de cuidar siempre de mi.
"No puedo pensar que todas las batallas están perdidas.
Pobre de aquel que nos recuerde que la historia se termina.
Un rumor de alas y tormenta inunda toda la avenida.
En los muros leí los gritos que nos dan bienvenida."
Bienvenido 2006, te han dejado el listón bien alto, no defraudes.
miércoles, diciembre 28, 2005
Causas Afines
A veces me he planteado colgar el boli y el teclado, buscarme otro hobby, sobretodo en esos días en que no encuentro nada que decir.
Pero esta mañana llovía mientras yo paseaba por El Carmen. Podría haber sido Chueca, Gótico o cualquier callejuela de casco antiguo que os venga a la memoria.
Como iba diciendo, llovía. Era una lluvia finita que me ayudaba a acabar de despertarme. Iba bien abrigada y con la música puesta, como si de una banda sonora se tratase. Juraría que sonaba 'Aprendiz de caradura'.
Recuerdo que las baldosas resbalaban y mi vena patosa me recordaba que debía ir con cuidado; lo incómo de caerse un día de lluvia es mojarse con esa mezcla de polución y miseria que inunda ciudades como esta.
La calle semi vacía, algun que otro paragüas despistado camino del mercado y yo con las manos en los bolsillos, arrastrando los bajos de los pantalones y dibujando metáforas robadas del que es, definitivamente, mi poeta favorito.
domingo, diciembre 25, 2005
lunes, diciembre 19, 2005
Se dejaba llevar...
Actualizo por presión, para hacer mas llevaderos los exámenes de cierta persona, y los dias lluviosos y frios en Valencia.
No queda mucho que decir, nada que no haya dicho o nada que no hayais sabido los que andais cerca.
Apatía es la palabra.
Se acerca la Navidad, y no me gusta.
Noto ausencias que no deberían existir, maldigo esos gestos que me salvan y es en estos días, cuando mas necesito tu mano, cuando me alejo y me aíslo.
Pago con silencio los consejos que se dan desde el corazón, miro con tristeza los esfuerzos de cariño, robo versos para ponerle epitafio a la amistad.
"Mi ridícula forma de olvidarte,
mi costumbre tenaz de desalmarme,
mi circo de pasado transeúnte,
volvieron de tu yo sin equipaje"
Miedo, tinta, y causas afines - Toni Soler
jueves, diciembre 08, 2005
Pasado
Hay días en los que el destino no es mas que un niño caprichoso que juega a desmontar una fila de hormigas. Toca a una y pierden el sendero, borra cuidadosamente el rastro de las anteriores y se pierden y corren enloquecidas buscando su sitio, pero el daño es irremediable y solo unas pocas lograrán retornar al hormiguero.
Hay días en los que el pasado no es más que una broma macabra. Una sonrisa incorpórea que disfruta con nuestro sufrimiento. Ese deja-vu maldito que nos hace volver una y otra vez a cosas que ya pensábamos que estaban enterradas.
Así es el pasado, maldito, caprichoso y ególatra. No dejará que lo olvidemos jamás.
lunes, diciembre 05, 2005
Olores
Hoy mi baño olía a fallas, ya está! -direis- la tarada esta ha estado esnifando pólvora... Pues no! olía a laca, a la laca que usan para peinarnos en fallas a mi y a mi hermana, mucha para que no se caigan las ensaimadas.
Hay olores que traen recuerdos, unos mas cercanos, otros de infancia, pero al fin y al cabo recuerdos.
Tengo un muñeco de trapo, de esos que conservo de cuando era pequeña, tiene la cabeza y las manos de plástico y el cuerpo de trapo, se llama Pepito. Un verano en Javea, cuando mi madre no miraba me dio por echarle en la cabeza medio bote de crema hidratante de Johnson's & Johnson's, esa que era rosa, igual que el bote, que llevaba las letras impresas. Cada vez que abrazo a Pepito para dormir, huele a infancia.
¿Nadie evoca a veces el olor del chocolate? ese a la taza de Paladín, ese me recuerda a las meriendas en casa de mi abuela, y a muchas tardes de invierno, siendo ya un poco mas mayor, sentada en el suelo del salón de esta casa en la que aun vivo, con un libro entre las manos, al lado del radiador.
Hay un perfume que huele a uvas, o al menos a mi me da esa impresión, ese me recuerda a un compañero de clase de la facultad, con el que también compartí mi último año de instituto, mi pequeño Peter Pan.
El olor a pan recien hecho suele abrirme el apetito, como el sonido de la campana al perro de Paulov.
Antes he mencionado la pólvora, probablemente los valencianos sepan a que me refiero, ese olor tan característico que a mi me envía siempre al 19 de marzo.
¿Y que me decís del olor a palomitas? es automatico, entro en el cine y huelo a palomitas, igual que cuando pongo un pie en la feria y por muy lejos que esté huelo a algodón dulce.
Hay olores que poco a poco marcan capitulos de mi vida, hay olores que llevo asociados al proceso de vivir.
domingo, diciembre 04, 2005
Cucarachas enojadas
Volvieron anoche despues de un par de meses. Lo hicieron como siempre, con la familiaridad de la casa, de los habituados a ese escenario, a la sala y a su equipo.
El blues no es mi fuerte, lo admito, pero daba ganas de bailar desde la barra. Tampoco tuve demasiado trabajo que me lo impidiese, son los trucos de la barra pequeña, para no perderme ni un movimiento del grupo sentada en la repisa de las botellas y con los pies en la cámara de la coca-cola.
Es otro modo de darte cuenta de la complicidad del grupo, la baqueta que se parte y sale por los aires, las miradas cruzadas entre los componentes, y mi punto fuerte, la sonrisa del bateria de principio a fin del concierto.
Y con los bises llegó la compañía en la barra,entre interrupciones de 'clientes' con demasiadas copas y poco claras intenciones.
Acabó la música, llenamos las neveras y me hice un hueco entre las piezas de la batería para ir a descargar al local. Nunca lo habia hecho, recoger y descargar despues de un bolo, supongo q una vez tiene su gracia, y todos los fines de semana pasa a ser rutina.
Y viajar subida en el carrito del local al coche. Hacía frio.
Casi conseguimos tomarnos esa copa.
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