Y ahí estoy yo, esta vez al otro lado del mostrador, con el ordenador de préstamo en mi parte y el acceso a la base de datos de libros, películas y videos...
Es curioso como cabe tanto conocimiento y tantas historias en ese cacharro, que aunque antiguo, tiene una memoria asombrosa.
Sabe dónde esta cada documento, en qué estanteria, qué está prestado, hasta cuándo.
Pero lo mas asombroso fue tener la certeza de que había cumplido con el sueño de cualquiera, había acertado con la carrera elegida y me gusta el trabajo que hago.
Adoro cuando algún usuario no se molesta sólamente en devolver el préstamos, sino que comparten sus impresiones sobre ese libro conmigo, con el guiño complice de saber que ambos hablamos el mismo lenguaje.
Haqy quien va mas allá y comenta sus gustos en busca de mi recomendación, 'algo que se parezca a...', 'un libro sobre...', '¿y no tendrás algo de...?
A veces, incluso, he de aguantar la risa espontánea cuando necesitan de mi ayuda para orientarse y comentan lo complicado que es encontrar algo entre esa numeración incomprensible, un idioma que se parece tanto a mi lengua materna ya.
Últimamente leo mas todavía, tengo días en los que no soy capaz de decidir cual me llevo a casa, hago caso de las recomendaciones de algunos usuarios, descubro autores, novelas descatalogadas.
Y cada dia empiezo con la ilusión de ver caras que ya son conocidas, de encontrarme con palabras amables de quien se interesa por como van mis exámenes, cuándo me marcho, si volveré. De saber quién entrará todas las mañanas a estudiar, a la misma hora, en el mismo sitio. Y me intereso por sus oposiciones, con la sensacion de haber estado siempre en ese mismo lugar.
Y los sorprendo con el libro que llevan semanas esperando, y yo he recordado guardarlo cuando lo han devuelto el día anterior.
Hace mil años que estoy aquí.
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martes, septiembre 02, 2008
martes, julio 17, 2007
Se acabó!!
Hoy ha salido la última nota de Julio.
Buen balance para animarme a darme vacaciones.
10 exámenes hechos, 9 asignaturas aprobadas.
Quedan 4 para septiembre.
Suma y sigue.
Buen balance para animarme a darme vacaciones.
10 exámenes hechos, 9 asignaturas aprobadas.
Quedan 4 para septiembre.
Suma y sigue.
martes, julio 10, 2007
Revisión de exámen
Llego nerviosa a las 16h.
Tengo aprobado el exámen y suspendidas las prácticas.
Deberia acabar con esta maldita costumbre que tengo de hacer las cosas al revés, fácil lo difícil y viceversa.
Sale mi profesor de prácticas y pregunta que a quien le toca, soy la única suspendida de sy grupo y entro tras él.
Dice que no tiene ninguna práctica entregada, de ahí el 0.0 de mi nota.
Pongo cara de idiota y abro el bolso.
Saco impresas sus confirmaciones de recepción de mis prácticas y se las pongo delante.
Ahora el que tiene cara de idiota es él.
Curioso, por no decir una barbaridad...
Pasa media hora peleándose con su correo de la universidad (¿seguro que este hombre es informático?), por un momento creo que va a sacudir el monitor.
Aprovecho para dejarlo pegándose con su correo y voy al baño y llamo a mi compañero de prácticas para ponerlo al dia.
Se descojona y me pregunta que si opositamos a profesor de facultad.
Risas de ambos.
Desde ese mismo despacho le reenvio las prácticas y las corrige 'insitu' o eso dice, porque al final me ha puesto un 5 y gracias.
¿En serio que cualquiera no puede ser profesor universitario?
Tengo aprobado el exámen y suspendidas las prácticas.
Deberia acabar con esta maldita costumbre que tengo de hacer las cosas al revés, fácil lo difícil y viceversa.
Sale mi profesor de prácticas y pregunta que a quien le toca, soy la única suspendida de sy grupo y entro tras él.
Dice que no tiene ninguna práctica entregada, de ahí el 0.0 de mi nota.
Pongo cara de idiota y abro el bolso.
Saco impresas sus confirmaciones de recepción de mis prácticas y se las pongo delante.
Ahora el que tiene cara de idiota es él.
Curioso, por no decir una barbaridad...
Pasa media hora peleándose con su correo de la universidad (¿seguro que este hombre es informático?), por un momento creo que va a sacudir el monitor.
Aprovecho para dejarlo pegándose con su correo y voy al baño y llamo a mi compañero de prácticas para ponerlo al dia.
Se descojona y me pregunta que si opositamos a profesor de facultad.
Risas de ambos.
Desde ese mismo despacho le reenvio las prácticas y las corrige 'insitu' o eso dice, porque al final me ha puesto un 5 y gracias.
¿En serio que cualquiera no puede ser profesor universitario?
miércoles, enero 24, 2007
Leontine
El dia 13 de este mes se publicó el blog 'Leontine'
De la mano de mi gran amigo Raul Incertis, un articulo y estudio sobre el Sida que ahonda en el precio de los antirretrovirales, las empresas farmaceuticas y la realidad de esta enfermedad en el planeta.
Hace algunos meses Raúl pidio mi ayuda, como amiga y proyecto de documentalista, para poner orden en el caos de la bibliografía de un trabajo para la facultad.
Hoy ese trabajo se encuentra publicado.
Desde aquí os lo recomiendo: $ida
De la mano de mi gran amigo Raul Incertis, un articulo y estudio sobre el Sida que ahonda en el precio de los antirretrovirales, las empresas farmaceuticas y la realidad de esta enfermedad en el planeta.
Hace algunos meses Raúl pidio mi ayuda, como amiga y proyecto de documentalista, para poner orden en el caos de la bibliografía de un trabajo para la facultad.
Hoy ese trabajo se encuentra publicado.
Desde aquí os lo recomiendo: $ida
miércoles, enero 10, 2007
¿Qué fue antes...
... el huevo o la gallina?
O en este caso, ¿como podemos entender la historia del libro sin indagar en la historia de la lectura?
Bingo! lo habeis adivinado, eso es lo que me trae estos dias de cabeza, dos artículos sobre el análisis de la historia de la lectura de Roger Chartier y Robert Darnton.
Parece ser que son dos señores expertos en los libros manuscritos y en la lectura entre los s.XV y XVIII y estoy convencida de que si no hubiese tenido que leerlos deprisa, agobiada y con la premisa de hacer un trabajo que entrego mañana por la mañana, los habría entendido e incluso disfrutado.
Aun asi quiero conpartir algunas afirmaciones curiosas, e incluso peligrosas de estos dos caballeros, que quizá se deberian analizar a fondo:
Chartier critica que la cantidad de libros impresos no equivale a la cantidad de libros leidos, tal y como se estudiaba anteriormente, porque la mayoria de libros que se leian entre el S.XVI y XVIII pertenecian a la categoría de 'prohibidos' y que poseer libros, como certifican los 'inventarios post-mortem' no llevaba implicito haberlos leido.
A mi me evoca imagenes actuales en las que se presume de conocimiento por cantidad de titulos acumulados, o de riqueza por los bienes acumulados... pero quien soy yo para comparar.
Por otro lado una de las ideas centrales de Darnton es sencillamente fascinante: las nuevas de todos los días son repeticiones cíclicas de antiguos argumentos literarios que fueron en otro tiempo noticias que ahora nos devuelve la pluma de un escritor como un argumento literario que mañana será noticia...
¿Cuentos que se repiten en la historia como novelas y una vez leidas vuelven a ser episodios de la vida de alguien? Esto si que es para asustarse... cuidado con lo que lees, poque podrias convertirte en ello.
Imaginaos a los lectores voraces de Stephen King, da miedo plantearselo seriamente.
Definitivamente estudiar no me sienta demasiado bien...
domingo, enero 07, 2007
Vuelta a la rutina
Mañana se acaban las vacaciones.
Empieza el estres de exámenes, o mejor dicho, por lo poco que he estudiado estas dos semanas...
Después de 7h de rebajas no he conseguido acabar con la pre depre.
Encima tengo a Annita pasandome fotos por msn, fotos de hace ya mas de 2 años, donde se demuestra que ya entonces estábamos los que somos.
Un poco de melancolía para acabar las navidades...
Aviso de mi posible desaparición por causas ajenas a mi voluntad, pero 'lenguajes documentales', 'bases de datos' y 'biblioteconomía 'pretenden acabar con mi paciencia, mi ciclo de sueño y mi salud.
Suerte a todos los estudiantes, nos va a hacer falta.
Empieza el estres de exámenes, o mejor dicho, por lo poco que he estudiado estas dos semanas...
Después de 7h de rebajas no he conseguido acabar con la pre depre.
Encima tengo a Annita pasandome fotos por msn, fotos de hace ya mas de 2 años, donde se demuestra que ya entonces estábamos los que somos.
Un poco de melancolía para acabar las navidades...
Aviso de mi posible desaparición por causas ajenas a mi voluntad, pero 'lenguajes documentales', 'bases de datos' y 'biblioteconomía 'pretenden acabar con mi paciencia, mi ciclo de sueño y mi salud.
Suerte a todos los estudiantes, nos va a hacer falta.
lunes, junio 12, 2006
Exámenes
Mala época, 11 examenes, porque soy la mas lista y me he matriculado este cuatrimestre de todo lo que se me ha ocurrido...
A estas horas salgo del 3º con un buen balance, una nota publicada uno aprobado.
Con la sonrisa colgada todo el dia!
Descontando... se admiten palabras de ánimo, buenas vibraciones y enchufes con los profes de la facultad.
Si alguien hace milagros a domicilio también me apunto.
viernes, mayo 05, 2006
Nunca prima lo personal
Hace no demasiado leía un artículo que hablaba sobre el periodismo libre. Comenzaba diciendo que la objetividad en esta disciplina no existe, por tanto debemos exigir honestidad.
¿Qué es la honestidad?
Después de una semana tratando de canalizar mi rabia contra el mundo en general, por fin he podido sentarme a escribir.
Ayer recibí una llamada del editor de la publicación local para la que trabajo, o mejor dicho parece que trabajo, pero esa es otra historia, quizá demasiado larga.
El caso es que me llamó para repasar contenidos y todavía no acabo de creerme la conversación.
Comenzó comentando (de pasada y como si apenas importase) que una persona, al parecer con mayores conocimientos del tema que yo debido a su profesión, se había puesto en contacto con él para ofrecerse a llevar la sección que tengo asignada yo.
La vida es irónica, ¿o no es la vida y alguien está tratandome de idiota?
Acto seguido llegamos a los contenidos, juraría que estudiando documentación yo también se hacer una búsqueda de editoriales minoritarias y después leerlas como un papagayo para hacer alarde de mis conocimientos, pero realmente que importa mas ¿recomendar contenidos que merezcan la pena o ser el mas 'underground' de todos los colegas?
El remate y colofón a la llamada lo puso cuando hablamos sobre títulos de libros, casi me sangra la lengua al mordermela, el desdén que destilaba al decir 'ese no es nuevo y yo también lo he leido' me hizo temblar al tragarme la respuesta, olvidaba la prepotencia que destilan aquellos que van de cultos porque leen a Auster y les gusta.
Pues lo siento, a mi no me gusta, me resulta desagradable y no se me caen los anillos por reconocerlo.
Ahora viene el dilema que me planteo yo: ¿recojo mis trastos dignamente y dejo de hacer algo que me gusta o por el contrario educadamente le digo que se meta la sección por el culo?
Y si, me tiemblan los dedos de rabia mientras escribo. Tampoco soy peor escritora por reconocerlo.
Quizá es sólo que sigo creyendo en algo que no existe, y es el arte por el arte, en lugar del ya tan manido arte a cambio de publicidad.
Tal vez sean mis gustos difíciles o el total convencimiento de que lo comercial está vacío de mensaje.
Señores, los premios literarios se ganan en la promoción y de cara a la prensa sensacionalista que parece ocupar los puestos ganados a costa de marujeo y destripamiento de las vidas ajenas frente a la calidad y honestidad.
Y yo sigo decantandome por los contenidos, me dan asco esos que se auto nombran periodistas y llevan la pluma tan llena de publicidad que parece el coche de Alonso.
miércoles, abril 26, 2006
Fahrenheit 451
(Esta entrada contiene spoilers, tanto de la novela como del libro homónimos)
‘Una distopía es aquella sociedad que se considera indeseable, por algún motivo determinado.
El término fue acuñado como antónimo de utopía y se usa principalmente para hacer referencia a una sociedad ficticia (frecuentemente emplazada en el futuro cercano) en donde las tendencias sociales se llevan a extremos apocalípticos.’
Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Distop%C3%ADa) 25/04/2006
¿La sociedad que nos presenta Fahrenheit 451 es una distopía feliz? ¿Se puede considerar esta afirmación una contradicción?
Montag, el protagonista de la película, pertenece a una brigada de bomberos, pero contrariamente a lo que nosotros entendemos por dicha profesión, la misión de esta brigada no es sofocar incendios, sino provocarlos para quemar libros.
En el país de Montag está completamente prohibido leer, porque leer obliga a pensar e impide ser feliz. En el país de Montag hay que ser feliz por mandato.
Aun así, y en contraposición a la felicidad planteada por la ley, nuestro protagonista no se encuentra completamente satisfecho, aunque de manera inconsciente.
Su vida roza la perfección, 10 años de trabajo impecable, un hogar futurista perfectamente equipado y una esposa totalmente alienada por la televisión. Y no es, sino una simple insinuación sobre las bases inestables de la perfección en que vive y sobre la verdadera naturaleza de su trabajo, lo que consigue desestabilizar el mundo perfecto que se ha creado.
Una simple insinuación consigue despertar su curiosidad sobre el objeto de destrucción, los libros.
¿Qué es lo que convierte los libros en proscritos? ¿Qué contienen que sea tan peligroso como para perseguir su extinción? Montag es incapaz de deshacerse de esa idea y decide aprender a leer, una habilidad que tenia totalmente olvidada, para así solventar la duda que le causa desasosiego.
Como el abad de ‘El nombre de la rosa’ guardián de la correcta moral, y perseguidor de los libros prohibidos, atesora y lee esos textos, supuestamente nefastos para la sociedad en que vive, y su curiosidad, en un principio sana, como cualquier otro rasgo característico del ser humano, se transforma en afán de conocimiento rayando, incluso, la morbosidad.
Para Montag su recién descubierto paraíso hunde la utopía en que cree vivir, le hace dudar de las bases sobre las que establece toda su vida y lo convierte en fugitivo.
Como todas las pasiones, se convierte en su propia destrucción.
Quemar libros es un acto de agresión, violento una vez cobra sentido como la culminación del control gubernamental frente a la libertad de pensamiento.
¿En que se diferencia realmente esa agresión planteada por la película de aquella en la que vivimos actualmente? Porque tan nociva es la destrucción de los libros por abrasión, como la destrucción de la cultura inundando el mercado de libros vacíos de contenido. En palabras del propio Bradbury: ‘hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos’.
¿Nos estamos abocando hacia un vacío cultural provocado por la falta de interés de aquellos libros que se nos ofrecen?
Montag huye, y comprueba que no está solo en su escapada, no ha sido el único que sucumbe a la tentación, que se apasiona, que siente, que se cautiva con las historias plasmadas en los libros.
La distopía se convierte en utopía en el nuevo mundo que se abre ante los ojos de Montag, donde cada persona memoriza un libro para asegurarse de que así perdure, donde las historias pesan frente al cambio de soporte que el avance de los tiempos exige.
Y este también es un tema de actualidad.
Porque no sólo el fuego destruye los libros, sino también el avance de la tecnología, no tenemos más que mirar a nuestro alrededor y comprobar como el soporte digital reduce las posibilidades de un mercado que se creó a base de imprentas clandestinas, superando la censura y el acceso limitado a la literatura.
Quizá no es el soporte lo que debe preocuparnos, siempre y cuando el método que eligen los proscritos, el boca a boca, no varíe el contenido de las obras. Tal vez éste sólo es un nuevo método de crear nuevos libros, si algún día consiguen ser libres de nuevo para escribir, y sobretodo leer.
¿Qué nos aporta Fahrenheit 541 en relación a nuestras vidas? La película, así como la novela en que está basada transmiten un sentimiento de rechazo frente al control del pensamiento, la alienación mental que produce la televisión, y frente a agresiones históricas como la censura de libros en Estados Unidos, resultado de la "caza de brujas" del senador McCarthy, al igual que la quema de libros en la Alemania Nazi en 1933.
Desde el punto de vista de un futuro ‘profesional de la información’ quizá no debemos estancarnos en la destrucción del soporte solamente, y abrir los ojos a la evolución digital, la velocidad de transmisión y facilidades para acceder a los e-books, y los documentos sonoros como alternativa a las dificultades para la lectura que plantean los problemas de visión.
Personalmente, y quizá rayando en el romanticismo, valoro el tacto de las páginas impresas, el olor de los libros nuevos que van a ser leídos por primera vez, las trazas del tiempo en aquellos que han pasado de mano en mano y que llevan impresos a fuerza de ser abiertos, historia y humanidad. Los valoro como parte inseparable del placer que, para mi, conlleva la lectura.
jueves, febrero 17, 2005
De Libros y Bibliotecas
Hoy, revisando mi correo, compruebo que ha llegado la edición virtual de 'El guerrero de la luz', bajo ese título, desde la web del escritor Paulo Coelho se envian, a aquellos que estén suscritos, pequeños cuentos y pensamientos del autor.
Coincidiendo con mis estudios (biblioteconomía y documentación) ha llegado hoy un texto que me llama la atención, puesto que en cierto modo contradice mi forma de pensar, pero al mismo tiempo me da una visión diferente del tema.
Una de mis pasiones declaradas son los libros, tengo cientos por no decir miles, y cada uno de ellos tiene su historia (cuando lo compré, cuando me lo regalaron, quien y porqué...), un determinado número de lecturas y relecturas, dependiendo de mi animo, o la epoca de mi vida en que me encuentre, porque cada historia me acompaña varias veces, y de cada una aprendo algo nuevo cada vez que me sumerjo en sus páginas.
Yo también he evolucionado con la tecnología, claro que conozco los .pdf, pero no es una cuestión de espacio o economía, sino simplemente el placer de abrir un libro, de vivir en la imaginación historias escritas para otros, incluso historias con las que no puedo identificarme.
Allá va el texto, cada cual que saque sus conclusiones:
"La semana pasada, hablé de mis libros subrayados. La verdad es que no tengo muchos libros: hace algunos años, tomé ciertas decisiones en mi vida, guiado por la idea de intentar tener una máxima calidad de vida con un mínimo de cosas. No quiere esto decir que haya optado por una vida monástica; más bien todo lo contrario: cuando no estamos obligados a poseer una infinidad de objetos, tenemos una libertad inmensa. Algunos de mis amigos (y amigas) se quejan de que, por culpa del exceso de ropa, pierden horas de su vida intentando decidir qué ponerse. Como yo he reducido mi guardarropa a un “negro básico”, no tengo ese problema.
Pero no estoy aquí para hablar de moda, y sí de libros. Para volver a lo esencial, decidí mantener sólo 400 libros en mi biblioteca, algunos por razones sentimentales, otros porque siempre los estoy releyendo. Tal decisión fue tomada por varios motivos, y uno de ellos es la tristeza de ver cómo bibliotecas acumuladas cuidadosamente a lo largo de una vida, son después vendidas a peso, sin ningún respeto. Otra razón: ¿por qué mantener todos estos volúmenes en casa? ¿Para mostrar a los amigos que soy culto? ¿Para adornar la pared? Los libros que he comprado serán infinitamente más útiles en una biblioteca pública que en mi casa.
Antiguamente, podría haber dicho: los necesito porque los voy a consultar. Pero hoy en día, cuando necesitamos cualquier tipo de información, enciendo el ordenador, escribo una palabra clave, y delante de mí aparece todo lo que necesito. Allí está internet, la mayor biblioteca del planeta.
Claro que sigo comprando libros, no existe medio electrónico que pueda sustituirlos. Pero en cuanto termino de leer uno, dejo que viaje, se lo doy a alguien, lo dono a una biblioteca pública. Mi intención no es salvar bosques o ser generoso: simplemente creo que un libro tiene su propio recorrido que realizar, y no podemos condenarlo a quedarse inmóvil en una estantería.
Al ser escritor y vivir de derechos de autor, puede que esté lanzando piedras contra mi propio tejado; al fin y al cabo, cuantos más libros se compren, más dinero ganaré. Sin embargo, sería injusto con el lector, sobre todo en países donde gran parte de los programas gubernamentales de compras de libros para bibliotecas se hace sin el criterio básico de una elección seria: el placer de la lectura con la calidad del texto.
Así pues, dejemos que nuestros libros viajen, que sean tocados por otras manos y disfrutados por ojos ajenos. En el momento en que escribo esta columna, me acuerdo vagamente de un poema de Jorge Luis Borges que habla de los libros que nunca volverán a ser abiertos.
¿Dónde estoy ahora? En una pequeña ciudad de los Pirineos, en Francia, sentado en un café, aprovechando el aire acondicionado ya que la temperatura afuera es insoportable. Por casualidad, tengo la colección completa de Borges en casa, a algunos kilómetros del lugar donde escribo; es un escritor que releo constantemente. ¿Por qué no hacer la prueba?
Cruzo la calle. Camino cinco minutos hasta otro café, equipado con ordenadores (un tipo de establecimiento conocido por el simpático y contradictorio nombre de cibercafé). Saludo al dueño, pido un agua mineral muy fría, abro la página de un buscador, y tecleo algunas palabras del único verso que recuerdo, junto con el nombre del autor. Menos de dos minutos después, tengo el poema completo delante de mí:
Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar.
Hay una calle próxima que está vedada a mis pasos,
Hay un espejo que me ha visto por última vez,
Hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
Hay alguno que ya nunca abriré.
En verdad, tengo la impresión de que nunca habría vuelto a abrir muchos de los libros que doné: siempre se publica algo nuevo, interesante, y yo adoro la lectura. Me parece estupendo que la gente tenga bibliotecas; generalmente, el primer contacto de los niños con los libros se da a través de la curiosidad por aquellos volúmenes encuadernados, con figuras y letras. Pero también me parece estupendo cuando, en una tarde de autógrafos, me encuentro con lectores con ejemplares muy usados, que han sido prestados decenas de veces: eso quiere decir que aquel libro viajó tanto como la mente de su autor mientras lo escribía."
'De libros y bibliotecas' - Paulo Coelho
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