... el huevo o la gallina?
O en este caso, ¿como podemos entender la historia del libro sin indagar en la historia de la lectura?
Bingo! lo habeis adivinado, eso es lo que me trae estos dias de cabeza, dos artículos sobre el análisis de la historia de la lectura de Roger Chartier y Robert Darnton.
Parece ser que son dos señores expertos en los libros manuscritos y en la lectura entre los s.XV y XVIII y estoy convencida de que si no hubiese tenido que leerlos deprisa, agobiada y con la premisa de hacer un trabajo que entrego mañana por la mañana, los habría entendido e incluso disfrutado.
Aun asi quiero conpartir algunas afirmaciones curiosas, e incluso peligrosas de estos dos caballeros, que quizá se deberian analizar a fondo:
Chartier critica que la cantidad de libros impresos no equivale a la cantidad de libros leidos, tal y como se estudiaba anteriormente, porque la mayoria de libros que se leian entre el S.XVI y XVIII pertenecian a la categoría de 'prohibidos' y que poseer libros, como certifican los 'inventarios post-mortem' no llevaba implicito haberlos leido.
A mi me evoca imagenes actuales en las que se presume de conocimiento por cantidad de titulos acumulados, o de riqueza por los bienes acumulados... pero quien soy yo para comparar.
Por otro lado una de las ideas centrales de Darnton es sencillamente fascinante: las nuevas de todos los días son repeticiones cíclicas de antiguos argumentos literarios que fueron en otro tiempo noticias que ahora nos devuelve la pluma de un escritor como un argumento literario que mañana será noticia...
¿Cuentos que se repiten en la historia como novelas y una vez leidas vuelven a ser episodios de la vida de alguien? Esto si que es para asustarse... cuidado con lo que lees, poque podrias convertirte en ello.
Imaginaos a los lectores voraces de Stephen King, da miedo plantearselo seriamente.
Definitivamente estudiar no me sienta demasiado bien...

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