jueves, enero 11, 2007

Sms

Lo había vuelto a hacer.
Todavía hay quien me pregunta porqué odio los sms, me parecen la peor forma de comunicación.
Y él lo habia vuelto a hacer, se había despedido con un sms.
Justo igual que hizo medio año antes.

Pensé mil razones románticas por las que se marchaba de ese modo, con una despedida tan impersonal. Me gustaba aquella que aseguraba que era su modo de desaparecer por miedo a verme de nuevo, y no ser capaz de coger ese avión.

Y una mierda.

[odio cuando una parte de mi me contesta cosas que no quiero oir, como 'deja de pensar gilipolleces, porque sea cual sea la razón, no está sacada de una peli moñas' o en su defecto me contesta 'Y una mierda' y se queda tan tranquila]

El caso es que era la segunda vez que se marchaba sin mas.

La primera vez tuvo unas circunstancias atenuantes que ahora no vienen al caso, pero que consideraré, quizá solo porque mi parte romántica también tiene derecho a opinar.
Recuerdo una llamada en el último momento, y el sonido de los altavoces del aeropuerto de fondo.
Con el tiempo se convirtió en mails cortos dejando saber un poco de cómo estaba y un mucho de lo que hacía, pero se espaciaron hasta hacerse casi inexistentes. De intermitentes a inesperados.
Un buen dia me desperté con la noticia de que llegaba en una semana.
Y todas las imagenes volvieron de golpe.

De nuevo una llamada 'ya he aterrizado' y 17 dias por delante para reconstruir.
O al menos yo pensé que serían 17.
Al final tuve la suerte de que fuese una tarde y un café.

Y otra vez un sms despidiendose, esta vez sin llamada de último momento, y sin sonido de altavoces de aeropuerto de fondo.

A veces no queda lugar para soñar.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

hoy no hemos tenido mucho tiempo para hablar... recados de última hora.. pero no tenia ni idea de que ya se iba...

...yo odio las llamadas de borrachos...

te quiero

Pau dijo...

Ojito, cariño, con desear tener lugar donde soñar.

Es sólo un consejo.

Aprobecho el anonimato que me ofrece tu blog y te digo que todas las putas fantasmas de mis últimos tres años han decidido por mayoría absoluta empezar a dar por el culo al unísono...

PD: al menos no te cambiaron por camellos, no des esa oportunidad a quien no la merezca.

Uninvited dijo...

Existe alguna buena despedida? :(

Anónimo dijo...

pos las llamadas de borraxos son la ostia!

Little dijo...

Esas llamadas tienen grcia si son esporádicas, o si te pillan de fiesta.
Si sistemáticamente te sacan de tu sueño dominguero, son un asco.

Recordadlo, hombres del mundo, también nos gusta q os acordeis de nosotras sobrios ;)

Anónimo dijo...

cuanta razón tienes...

Anónimo dijo...

Con todo el cariño y el amor que ponemos en esas llamadas, sms, comentarios en el blog...
Vuestra crueldad es especialmente fuerte en nuestros momentos más sensibles (y lamentables, por qué no decirlo!)
Pero sabiendo que hay tanta oposición creo que el saldo no correrá tanto!
Besos!