A veces miro por la ventanilla y es como si me marchase lejos.
No pienso en nada concreto, simplemente miro y me dejo llevar por el movimiento de fuera, sin sonidos.
Se que estás, que me miras, te siento cada movimiento sin necesidad de mirarte.
Y está todo bien.
Da igual cual sea el destino, solo el trayecto importa, con la música de fondo y escucharte respirar.
No miro la carretera, nunca he olvidado la seguridad de que conduzcas tu, daría igual el fin del mundo como destino siempre y cuando sepa que estás ahi.
Además de mirar por la ventanilla, ajena a todo, suelo llevar las piernas sobre el asiento, tapada con una mantita, sin palabras para describir todo lo que va por dentro.
Y de pronto tu mano se pone sobre mi rodilla y el mundo fuera deja de existir, sólo nosotros dentro de esta burbuja que se mueve.

3 comentarios:
La pena es cuando esa burbuja hace 'plaf' y ya está.
pos no sé qué comentar, así que sólo te mando un saludo de momento para que veas qya estoy al día del blog. Estudia!
mmm... con lo que extraño yo un viaje en coche a ningún lado, con música, tal vez un poco de lluvia y una compañía de caricias y silencios
Buen viaje! :D
Publicar un comentario