jueves, septiembre 21, 2006

Parecidos irracionales




Quizá somos los mismos pero a veces no me reconozco en las fotos y los recuerdos de entonces.
A veces me descubro gestos de gente afín, o los descubro en amigos comunes y puedo imaginar a la persona que los 'creó' haciendolos.
A veces me miro en mi hermana y me siento frente a un espejo, y en otras ocasiones somos agua y aceite.
Otras veces son tus defectos lo que mas me hace sonreir cuando simplemte te recuerdo, esos gestos que antes acababan con mi paciencia, esas frases hechas que de pronto me escucho repitiendo de manera inconsciente.

Igual no queda nada de la niña de esas imagenes que parecía querer parecerse a lo que soy

miércoles, septiembre 20, 2006

Todavía




Aun soy incapaz de adivinar qué piensas cuando me miras, y después de años todavía estás aquí.

Si esta vez puedo elegir, yo quiero que te quedes, aunque sea ahí donde estas, aunque no sepa bien qué está sucediendo.

lunes, septiembre 18, 2006

Primer Dia




Me gustan los primeros dias de algo.
Tengo nervios en el estómago y apenas duermo bien la noche anterior.
Pero me gustan.
Hoy tengo un primer dia de trabajo nuevo. Y se que va a ir bien.

Como nota a pie de página, hoy Pablo se va a Bristol.
Buen viaje. Nos vemos en la última fila.

Feliz principio de semana a todos.

miércoles, septiembre 13, 2006

La vida no va de eso




La vida no va de volcar nuestros miedos en los demás, disfrazándolos de palabras duras y mentiras veladas.
La vida no va de maltratar con la excusa de que se quiere asi, aun siendo solo algo psicológico, duele.

La vida ya no va de esperar de los demás, sino de hacer lo que nos nace, para bien e incluso a veces para mal, pero ser sincero y consecuente.
Tampoco va de desaparecer pensando que es la solución, aunque a veces viene bien distanciarse para pensar.

La vida no va de juzgar sentimientos ajenos para esconder la imposibilidad de descifrar los propios.
La vida no va de lágrimas, ya viene bastante dura de fábrica.
Y me rebelo cuando alguien olvida quererse tal y como es. Es recomendable conocerse para salir adelante desde uno mismo, que realmente es lo que queda cuando todo lo demás falla.
Pero hay que saberse único, irrepetible, con lo bueno y lo malo, y en base a eso vivir.
Nunca sobrevivir.
No somos números, no se nos puede valorar en cifras. Los sentimientos rara vez se ajustan a fórmulas con solución.

Es todo bastante mas sencillo de como nos lo planteamos, y querer no es una hipoteca a plazo fijo, quizá hoy se quiere y mañana se acaba... vale ya de pagar los platos rotos para toda la eternidad.

sábado, septiembre 09, 2006

Miedo




Creo que ya he hablado alguna vez sobre el miedo, probablemente lo he hecho desde la literatura, alguna historia que describe algo que me da miedo.
Hoy, mientras veía un capitulo de una serie, me he vuelto a acordar del miedo. De cómo el miedo frena mis pasos en demasiadas ocasiones y me pierdo momentos que ya no voy a recuperar.

Miedo al fracaso ante un examen, siendo consciente de que no lo he preparado a fondo, de que sólo será una loteria y mi capacidad para asociar datos y salir airosa de aquello que me preguntan.

Miedo cuando quedé a tomar una copa con aquel chico que me gustaba, y después de una noche magnífica en la que no dejó de hacerme reir, no lo llamé mas. Porque sigue asustandome volver a enamorarme y ser vulnerable en manos de alguien, que irremediablemente, volverá a romperme el corazón si, en el peor de los casos, no se lo rompo yo a él.

Miedo ante el nuevo campo laboral que se abre ante mi, miedo a no saber o no poder hacer bien mi trabajo, miedo a fallar sin haberlo intentado jamás, y es que estoy acostumbrada a servir copas, tengo dias mejores y peores, pero no se qué tal se me va a dar eso de ser comercial.

Miedo de perder a la gente a la que quiero, tanto a aquellos que estan cerca como a los que viven lejos. Miedo a hacer o decir algo que haga que se alejen de mi vida, y trato de arreglarlo pidiendo mi libertad y tomando yo por mi mano ese espacio que de pronto nos separa.

Miedo a salir sola a la calle de noche desde que todo anda revuelto, inseguridad y el corazón latiendo a mil por hora, como si quisiese escapar de mi.

Miedo a decir lo que siento, en cualquier momento, por si acaso no me corresponden. Ese mismo que ha hecho que hoy alguien pensase que había dejado de sentir, mientras yo creía que si admitía echarle de menos o necesitarle, desaparecería.
A veces creo que otros sienten el mismo miedo que yo, imagino sus reacciones tal y como serían las mias y pierdo la oportunidad de hacerles saber que son parte de mi, y que ya no hay marcha atrás.
¿Podrás perdonarme por esconder mis mariposas?

Miedo a llamadas que no quiero recibir.

Miedo a esa imagen que alguien se ha creado de mi, esa imagen que a veces anda tan lejos de ser yo como de ser arena y salitre. Miedo de que algun dia descubra mi realidad y no quiera sujetar mi mano en los momentos duros, como hace ahora casi a diario. Yo nunca soltaré tu mano, aunque se que crees en mi siempre.

Miedo al ver como, irremediablemente, envejece entre mis brazos la persona mas responsable de que aprendiese a pensar, a interesarme por los mecanismos del mundo y de los sentimientos. Porque no quiero perderla, y me enfado con ella, conmigo misma y con el mundo cuando observo como olvida, como divaga, como pierde el hilo de lo que estamos hablando, como vuelve a pensar bajo los criterios de 'antes de la guerra'. Miedo porque su reloj ha empezado a descontarme los dias que me quedan de hacerle saber que es maravilloso haberla conocido y haber aprendido tanto de su mano.

Y enumerando mis miedos me siento tan humana, tan pequeña, tan real.
Y saboreo la sal de las lágrimas ahora que se qué es eso que tengo dentro y que necesitaba sacar.
Porque nombrando a los fantasmas les resto importancia, los hago mas pequeños, y doy el primer paso para mirarlos cara a cara.
De enfrentamientos quizá hablemos otro dia.

Sonido de alas de fondo: 'Million tears' - Kasey Chambers

sábado, septiembre 02, 2006

La musa




Estaba en una ciudad ajena, aunque dicen que una vez también fue suya.
Recuperaba lugares y recuerdos conforme arrastraba los pies, negros desde que llevaba sandalias, y volvía la cabeza cuando algo le resultaba familiar.
Podría haberse quedado en casa, apacible mientras empezaba a caer el otoño.

'Creo que era por aquí' pensó, y dobló una esquina con la inseguridad de no conocer lo que habia detrás. Hacía un par de horas que estaba perdida.
Podría haber preguntado, pero se estaba poniendo a prueba a si misma. Tenía que llegar sola a aquel restaurante, era 'SU' restaurante, de él, de ella, de ambos y ahora ya de ninguno.
Sonrió al recordar la primera vez que fueron allí. El quería ir a un asiático, pero al llegar estaba cerrado, por vacaciones. Ellos debían ser los únicos mortales sin vacaciones, o eso pensaron.
Avanzaron un poco mas, un par de manzanas, había otro sitio por alli que no estaba mal. Era tarde y hacía calor, llevaban toda la mañana de paseo y recados y tenían hambre. Se quedaron.
Miró a su alrededor con la curiosidad de la primera vez que entras en algun sitio, resultaba acogedor, le sonrió y miraron el menú.
Convirtieron en tradición la decisión de aquel primer dia, dos primeros y dos segundos a elegir, pedian uno de cada, y compartían.
El postre se volvió algo sagrado también, chocolate para ella, profiteroles para él.
'Un par de vueltas mas y desisto' se dijo cuando empezó a desesperarse. Y allí estaba, o mejor dicho, alli debería haber estado.
'¿Un Kebab?' esto empezaba a resultar gracioso de un modo retorcido...
Sacó el teléfono y marcó su numero, tras dos tonos le escuchó llamarla como hacía siempre, 'Primavera' -dijo el- 'he vuelto' -contestó ella.
No hacían falta mas explicaciones.