jueves, julio 22, 2004
Fantasmas...
"Sus manos blancas, de huesos transparentes bajo la piel lívida, cortaron el aire con algo de vuelo de ave y me atravesaron el pecho; sentí el latido de la piel al hendirse, la frialdad de un tacto de hielo que se abria paso entre mi sangre.
Luego, con un tirón, extrajo las manos de mi busto y me mostró lo que buscaba; era mi corazón, o tal vez mi hígado, y lo apretó hasta reducirlo a un polvo seco, que cayó poco a poco a sus pies, un serrín rojizo y muerto.
No fué un precio excesivo por todo lo que me dió. [...]"
(Extraido de "Diabulus in música" de Espido Freire)
Fantasmas... a lo largo de los últimos años los he coleccionado, como quien colecciona cromos, pequeños seres que se negaban a irse de mi vida, ¿o era yo que me negaba a dejarlos marchar?, quien sabe, el caso es que hoy han venido todos de golpe a mi cabeza al recordar este pasaje, cuando el fantasma regresa a cobrarse la deuda, regresa a acabar la historia. Regresa a cobrarse el precio de que ella haya sido feliz un instante...
Merece la pena perder el corazón? y apostarselo con el diablo? se que cerraré las heridas, me levantaré poco a poco y seguiré caminando. Ahora llevo las manos vacias y los bolsillos llenos de dudas, y en el equipaje los abrazos y sonrisas de esos clavos a los que me aferro, de esas personas que me quieren ver reir de nuevo.
Hoy no se si dormiré, tengo miedo a que él vuelva a cobrar lo que le debo...
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1 comentario:
Vive, tropieza, llora, ponte en pie, camina, olvida, recuerda... y vuelve a empezar.
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