jueves, enero 27, 2005
Flora y Fauna (historias de barra II)
En geografía, esa asignatura tan odiada por mi, siempre había un apartado del tema dedicado a la flora y fauna de cada lugar que se estudiaba.
Debo decir que, además de odiada, la considero totalmente inservible porque a pesar de las horas que recité sin parar, no recuerdo de donde es el Karibú.
Todos, y digo todos, los lugares tienen su flora y fauna particular.
Últimamente me dedico a observar, escuchar y, aunque me pese, catalogar. Abstengámonos de tópicos, machismos y feminismos. Todos somos catalogables a pesar de ser únicos. Los perros, independientemente de su raza, reunen unas características que los definen como perros, si no, serían gatos.
Aclarado este punto, no entretengo mas.
Desde detrás de la barra, se ve venir a la gente, así que se podría dividir en dos clases, la que te sorprende y la que no. Si nos analizamos a nosotros mismos, podemos comprobar que tomamos determinadas actitudes, y estas mismas, nos meten dentro de un saco y al mismo tiempo nos dejan fuera de otros.
Bajo este punto de vista, puedo clasificar a los clientes masculinos en 3 tipos:
Indiferentes: Suelen pasar desapercibidos, con mayor o menor corrección llegan, piden y se marchan, no dejan ningun tipo de huella y suelen ser de esos que no vienen a menudo, y si lo hacen, apenas se les recuerda.
Repulsivos: Estos son muy fáciles de definir, suelen venir acompañados de una sonrisa segura, de esas que parecen decirte 'nena, soy lo mejor que te ha pasado en el dia' (pausa para vomitar).
Utilizan apelativos como "nena, reina, cariño, guapisima, cielo" o simplemente ese 'tsktsk' tan molesto con el que pretenden llamar tu atención. Suelen pensar que son lo Único al otro lado de la barra (aunque la tengas llena de gente) y esperan que lo dejes todo para atenderlos, porque si, porque ellos son el centro de su universo.
Rozan, en la mayoria de casos la groseria, y, por desgracia, suelen ser habituales.
Adorables: Estos son mis habituales favoritos, supongo que por eso los trato con mayor indulgencia y cariño. Son aquellos que recuerdan a cada instante que eres persona, aquellos que sabes con seguridad que van a tomar, que se acuerdan de saludarte cuando llegan, que esperan para que los atiendas: Gente que interacciona contigo, que soporta las charlas interrumpidas por tu trabajo.
Estos se pueden subclasificar en dos tipos muy sencillos, así mismo: Los que son simplemente cordiales y educados, y aquellos que poco a poco forman parte de tu trabajo igual que cada una de las tareas que te esperan tras la barra.
Compartes gustos, o por el contrario difieres totalmente, pero agradeces hablar con ellos; aprendes, aprenden, y se hacen rápido con su sitio, pero callados, sin prisas, sin ser el centro. Simplemente siendo ellos mismos.
Con el paso de los dias rompen tu rutina, desde jugar a los dardos hasta quedar fuera del horario, han dejado de ser un elemento al otro lado para ser parte de tu vida.
Aclaro, como siempre que esto no es más que un esbozo satírico de aquello que veo, un halago para aquellos de 'mis habituales' que se reconozcan, porque las otras dos clases dudo bastante que lleguen a este sitio donde plasmo aquello que pienso.
Supongo que es mi modo de darles las gracias por los dardos, los trucos de cartas, los sms fuera de horario, por esperarse al cierre, por el café teatro, por las horas de compañía en puerta, por llevarme y acompañarme a casa, por las charlas, por el saludo al llegar, por frases como 'ante todo tranquilidad'...
Por ser y dejarse conocer.
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3 comentarios:
jajajjajaj por dios exigo la tercera parte!!!!!!!!
ma darwin con falda powa viteh loco!!!
solcitu estudia deja de ver a pchan ya ranma O_º jajajaj yo hoy me he tragao hasta el 45 weeeeeeee
27 de enero... Y hoy es 11 de febrero... :-(
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