lunes, abril 04, 2005
Una llamada
A veces llamo a amigos que echo de menos y que están lejos, aunque se que nadie va a atender al otro lado.
Llamo y escucho los tonos uno tras otro, con la incertidumbre de si alguien responderá.
Sólo por el placer de la espera, por esos segundos en los que creo escuchar la voz extrañada y se me encoge el estómago.
A veces llamo solo por eso, sólo por la incertidumbre de que un dia me sorprendan. Quien sabe, igual ese dia descubro que no me queda nada que decir.
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