domingo, mayo 08, 2005

Cada mañana...




... despertando dentro de tu abrazo, escuchar como respiras cuando te duermes y entonces bajar la guardia contra el mundo porque, por fin, te deja descansar. Despertar con cada sobresalto de tus sueños, con tu pecho como mi almohada.
No se donde leí algo que si reinterpreto a mi modo venía a decir...

'Si durmiese conmigo los viernes no sentiría la necesidad de disparar al cielo los sábados por la noche'

Y es cierto, porque cuando despierto en tu mirada no hay necesidad de atentar contra lo humano, ni contra lo divino, no hay necesidad de odiar el olor de tu piel, sé que me pertenece.
Y duermo con los dedos enredados en tu pelo, despierto sobresaltada si no te siento a mi lado, tardo en conciliar el descanso si no duermes conmigo. Me hago un ovillo en tu abrazo al oscurecer, y sonrio al verte cuando amanece.

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