lunes, enero 09, 2006

Graffitis






He crecido en una casa con cuadros en las paredes, es lo que tiene ser hija de artista, vives rodeada de lienzos propios y ajenos, algunos ininteligibles y aprendes a amar el arte a la fuerza.
Mi habitación, antes de que fuese usurpada por el enano (pero esa es otra historia) tenía pintada un tren en la pared, a juego con la colcha y la mesita de noche, en colores pastel, obra, por supuesto, de mi progenitora.
Un buen día decidí, lápiz en mano, hacer mi pequeña contribución a ese maravilloso paraje que era mi habitación.
No me dió tiempo a titularlo, y creo recordar que ni siquiera a terminarlo.
Pasé toda esa tarde de cara a la pared de mi habitación con una goma de borrar.
A los 3 años empecé y terminé mi carrera como dibujante de muros y afines y aprendí que a las autoridades no les gustan los graffitis.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hoy recibí una tarjetita con buenas ondas transocéanicas :)
Muchas gracias
:**

Yor