lunes, febrero 26, 2007

Autobus

Echaba de menos viajar.
Antes pasaba mucho tiempo entre ciudades, en estaciones.
Disfrutaba de esos momentos previos a emprender la marcha, entregar el billete, acomodarse en la butaca, colocar la chaqueta, los auriculares, sacar el libro, quizá unas galletas para matar el tiempo, y mirar por la ventanilla como cambia el paisaje.
Hoy volvía sin equipaje.
Sólo con lo puesto miraba a su alrededor, tratando de adivinar las historias de cada uno de los ocupantes del espacio que la rodeaba.

Sólo por unas horas recuperó parte de una vida que ya había dejado olvidada en una estación de autobuses.
Recordó maletas enormes y viajes solitarios, nadie que viniese a despedirla, nadie esperándola al llegar.
Ayer tuvo despedida y recogida, justo igual que hoy, abrazos y promesas de regresar pronto.
Promesas que no quiere aprender a no cumplir.
Va leyendo, a ratos se duerme y despierta con una canción diferente de fondo, se revuelve, demasiadas horas sin comer, mas galletas y un par de capitulos antes de volver a dormirse.

Se está haciendo de noche, se sabe de memoria la carretera por la que viaja, mira el reloj, van con retraso, hay atasco en el semáforo de entrada a la ciudad, incómoda se pregunta si habrá alguien esperandola.
Reconoce las calles, los semáforos, y siente que no ha ido tan lejos ni por demasiado tiempo, no puede quedarse ni volver, no puede olvidar ni recuperar lo que ha despedido.

No sabe si quiere volver.

Baja la escalera cuando ya se ha cerrado la oscuridad, mira pero no reconoce a nadie, mira con la mente lejos, se abrocha la chaqueta, ha empezado a refrescar.
Empieza a andar, mientras esquiva escenas de reencuentros y piensa que sería bonito.

Una figura conocida sonrie desde la oscuridad.

Hay promesas que es mejor aprender a cumplir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces, envidio a las personas que hay en las estaciones o en los aeropuertos, la razón es que se van y yo me quedo. A veces, te imagino en un asiento de autobús mirando paisajes por un cristal, como si la televisión sólo emitiese por ese canal llamado: "salida de emergencia".

Por cierto, hoy he viajado por los rincones de esta ciudad, me han cerrado las tiendas, absolutamente todas las que necesitaba que estuviesen abiertas. Cansado y con los rizos encima de los ojos he levantado la vista y debajo de mí tenía Madrid iluminado a mis pies.

PLG dijo...

y tanto q con los rizos encima de los ojos... vaya pelos que nos gasta el Deivid. Y mira q está guapo el jodio, aún asi.
Bájate de las nubes que te quedan unos cuantos dias borracha!!! xDD