jueves, abril 26, 2007

Biografía

Pensaba en un cuaderno en blanco como constancia de vida.
Nos lo dan limpio y sin estrenar, envuelto en plástico, como el primer dia de colegio.

Pensaba en mi cuaderno.

Tiene unos cuantos borrones, durante un tiempo fue mas un libro de bocetos, pero poco despues volví a las letras. He dejado de usar Tip-ex, me convence más tachar aquello que no me gusta y siempre lo llevo conmigo, en el bolso.
Mezcla principios de historias, listas de la compra, cosas pendientes por hacer y direcciones que nunca consigo memorizar a la primera.

Una vez le arranqué un par de páginas pensando que asi se eliminaba lo escrito, olvidé mi maldita costumbre de apretar el bolígrafo muchisimo, tanto que al pasar un lápiz por la hoja siguiente, recuperé lo mutilado de mi vida, como un flashback de una película.

He escrito algunos números de teléfono, pero evito volver atrás las páginas para ver si asi olvido como recuperarlos, en este cuaderno alterno los capítulos de diferentes historias que nunca terminé de cerrar.

Ahora tengo un cuento entre manos, es complicado porque no consigo imaginarle el final. Siempre empiezo contandome a mi misma cómo termina, como si fuese algo que ya me se, y despues reconstruyo los hechos hacia el principio, y cuando lo tengo le doy la vuelta.
Esta es una historia única, dentro de sus propias fronteras, y se ha quedado quieta, estática, mirandome desde el folio a medio escribir. A veces pienso que me está retando, pone a prueba toda mi capacidad, como si no fuese yo quien le da vida, como si no dependiese de mi mano para existir.

Como en todas las historias está Ella, con sus dudas, con su miedo a caer.

Él se escribe con mayúscula, y cuando piensa que no miro salta de sus páginas y relee en el pasado, se siente tentado de dar algun que otro codazo para hacerse sitio, y a veces se tropieza consigo mismo en líneas anteriores y vuelve confuso al punto donde abandoné el bolígrafo la última vez.
Hoy, cuando he dejado de escribir, me he sentido tentada de añadirle una línea nueva, soy consciente de que me lee cuando despisto y fijo la vista en otro lado.
Aun no se ha dado cuenta de que todo sigue ahí porque sé que sigue la historia de cerca, que conoce algunos de los detalles antiguos, que hay otros con los que no se ha tropezado y que no todas las historias que encierran sus páginas le tienen que gustar.

No siempre podemos decirle a los personajes que camino deben seguir, sólo podemos dejar que descubran todos los capítulos mientras son protagonistas.

La linea que me queda por escribir hoy, esperando que mañana cuando despierte la descubra, es que no tengo ni la mas remota idea de cual va a ser el final, y que, si sigue en mi mano, no pienso tener que escribirlo.

6 comentarios:

Gaia dijo...

uauu!

virtu dijo...

Precioso, leído por tercera vez

Unknown dijo...

Pues a mí no me entusiasma.
Esperaba que hubieras actualizado!
Otro finde sano :-)

Unknown dijo...

pero tu blog es tremendo!!!!!!!!!
El mejor de todos los que leo!!!

Esteban dijo...

Che, me emocionaste...
Creo que nunca había visitado tu casa virtual, a pesar de verte comentando ocasionalmente en el blog de Gabi. Me gustó, voy a pasar mas seguido!

Anónimo dijo...

La peor página que podemos escribir siempre ha sido, y seguirá siendo, la página en blanco.

Suerte con ese libro de vida.