viernes, abril 13, 2007

Derecho a no vivir

Hoy hablaba con un amigo sobre la vida.
No de la vida en sentido metafórico, sino el hecho mismo de existir.
El derecho a la vida, o a no vivirla.
El derecho a elegir dejar de vivir de un modo determinado o simplemente dejar de vivir, así sin mas.
Y pensaba en todos los motivos que puedo darle para elegir la vida.

Recuerdo como nos conocimos, aunque no es exactamente lo que quiero compartir.
Recuerdo el bofetón que le di una vez, y las risas que nos echamos, 8 años después al recordar aquel dia, y los motivos, ahora realmente ya no importa la bofetada, aunque fue de campeonato.

Y no cambio ni un solo instante vivido, con sus altibajos, con el estilo montaña rusa que he elegido para mi vida.
Con el tiempo que he perdido tratando de encontrar mi sitio y de encontrarme a mi misma.
Con las veces que he llorado, con mas o menos motivos, con mejores o peores resultados, con y sin razón, en muchos casos con desconsuelo y pensando que nada iba a ser peor.

Y aquí sigo.

Y se que tendrás un niño algun dia, un niño que antes de tener nombre tendrá pase para el futbol. Y se que seguiremos ocupando la misma esquina del montgo y bebiendo chupitos de cazalla cuando Tomy trata de emborracharnos ( y conmigo lo consigue), y se que seguiré llamandote como una novia paranoica cuando no logro localizarte, y que seguiré buscandote en la grada cuando veo un partido por la tele, y que siempre habrá una terraza para tomar café en Xúquer, y que no pasaremos otras fallas como estas.
También se que me puedo enfadar si olvidas llamarme en nochebuena, despues de cenar, como cada año, ganandote la bronca telefónica de mi padre. Y que en cada barra que trabaje ocuparas tu espacio al otro lado, compartiendo ron y risas y haciendote con el garito.
No dudo que tendrás una princesita, que será la niña de tus ojos, rubia, tan muñequita ella.
Igual que, como ya te he dicho muchas veces, se la persona increíble en que te vas a convertir y espero verlo.

Y me niego a imaginar mi vida si no estás.

Porque nos quedan mil planes por cumplir. Tanto juntos como por separado.

Y cuando acabo de repasar todos los motivos por los que le aconsejo la vida, sólo tengo unas ganas enormes de seguir adelante y descubrir como será lo que viene.

2 comentarios:

Gaia dijo...

Muchas de las veces que me quedo encandilada con algún texto tuyo es porque estás escribiendo a alguno de tus amigos.
Este me ha encantado.
Hablas con el corazón en la mano y en carne viva...y así solo me queda emocionarme
((¡¡¡es que no te da vergüenza hacer llorar a una amiga!!!))) ;-)
un abrazo

Anónimo dijo...

A mi también me gustó el texto jeje yo no lloré porque soy 100% puramaldad :[ pero me gutó mucho mucho! Sigo leyendo por aquí.
Besos!
Flaqui