Pasajero del vuelo 647 con destino Dublín, ha llegado el momento de despedirse, no olvide dar abrazos suficientes, dos meses se pueden hacer eternos.
Pasajero del vuelo 647, con su exceso de equipaje, sus nervios y su incertidumbre, es el instante de dar la última mirada atrás.
Por delante tiene 9 meses de erasmus, numerosas visitas a casa, dias lluviosos con ganas de regresar, pero debe aprovechar cada instante.
Aquí estaremos bien, recordando algunos gestos, olvidando recuerdos amargos, esperando cada noticia.
Pasajero con destino Dublín, no pierda su sonrisa, se convirtió en nuestra favorita, y abriguese bien, que el invierno será frio y largo.
Pasajero del vuelo 647 con destino Dublín, no se preocupe, quien le habla estará bien. Con sus rizos, con sus planes de cuidar koalas, terminando la carrera.
Abróchese el cinturón, el vuelo despega.
jueves, septiembre 13, 2007
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2 comentarios:
claro claro,el vuelo despega..y el avión se queda en tierra o que pasa?
aprendamos...
Es un vuelo mágico,la peña llega levitando sobre sus maletas...
Con el avión se hizo una casa de puta madre una que yo me se en las tierras del pirineo...
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