Y sigue sonando tu voz a través del teléfono.
Una nueva promesa de huida en ciernes.
Y la certeza de que esos kilómetros puede que nunca sean suficientes para borrarte.
¿Realmente vendrás?
martes, febrero 12, 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario