martes, septiembre 02, 2008

Biblioteca Municipal

Y ahí estoy yo, esta vez al otro lado del mostrador, con el ordenador de préstamo en mi parte y el acceso a la base de datos de libros, películas y videos...

Es curioso como cabe tanto conocimiento y tantas historias en ese cacharro, que aunque antiguo, tiene una memoria asombrosa.
Sabe dónde esta cada documento, en qué estanteria, qué está prestado, hasta cuándo.

Pero lo mas asombroso fue tener la certeza de que había cumplido con el sueño de cualquiera, había acertado con la carrera elegida y me gusta el trabajo que hago.

Adoro cuando algún usuario no se molesta sólamente en devolver el préstamos, sino que comparten sus impresiones sobre ese libro conmigo, con el guiño complice de saber que ambos hablamos el mismo lenguaje.
Haqy quien va mas allá y comenta sus gustos en busca de mi recomendación, 'algo que se parezca a...', 'un libro sobre...', '¿y no tendrás algo de...?
A veces, incluso, he de aguantar la risa espontánea cuando necesitan de mi ayuda para orientarse y comentan lo complicado que es encontrar algo entre esa numeración incomprensible, un idioma que se parece tanto a mi lengua materna ya.

Últimamente leo mas todavía, tengo días en los que no soy capaz de decidir cual me llevo a casa, hago caso de las recomendaciones de algunos usuarios, descubro autores, novelas descatalogadas.

Y cada dia empiezo con la ilusión de ver caras que ya son conocidas, de encontrarme con palabras amables de quien se interesa por como van mis exámenes, cuándo me marcho, si volveré. De saber quién entrará todas las mañanas a estudiar, a la misma hora, en el mismo sitio. Y me intereso por sus oposiciones, con la sensacion de haber estado siempre en ese mismo lugar.
Y los sorprendo con el libro que llevan semanas esperando, y yo he recordado guardarlo cuando lo han devuelto el día anterior.

Hace mil años que estoy aquí.

12 comentarios:

Miguelito dijo...

Es fantástico :)

Little dijo...

Yo tb lo siento así :)

Gaia dijo...

que envidia
justo ayer hablaba con Alvaro que me parece uno de los mejores curros que hay (junto con trabajar en una libreria de solera)

puedes comrpatir opiniones, leer todos los libros que quieras...en fin, que disfrutes y que me alegro mucho de tu buena estrella
besotes

Anónimo dijo...

Es así.
Yo tengo la gran suerte de poder trabajar (aunque sea findes, vacaciones, puentes...) en una librería. No tiene solera (que más quisiera yo!) pero trabajar en en libro es lo más bonito que yo he sentido.

Pues eso, enhorabuena.

Anónimo dijo...

Solo una cosa más...:
trabajar en una librería también tiene su aquel.
Muy bonito sí, pero muy duro.

XD

Gaia dijo...

anda llorona ¡¡te cambio el curro con los ojos cerrados!!
cuando hablaba de la libreria pensaba en ti, suertuda, ...lo de la solera era solo por adornar el tema y aportarle unas pinceladas de ese olor a madera y a papel de cientos de libros que tienen las mejores lirberias de mis recuerdos...
(pero la tuya molaaaaa) :-P

Anónimo dijo...

me gusta llorar de vez en cuando y hacerme la sufrida :P
XD

Besos pa todooos

Anónimo dijo...

La paz del libro, el que no se engrie, el que no te juzga, el que te aooje entre el lomo y el cosido a la francesa. El amigo que solo pide un anaquel donde observar.

Bendita tu repartiendo conocimiento, felicidad y libertad.

Alguien que ha llegado a casa.

Fray Guillermo, buscando en la Abadia del Norte, el 2º Libro de Poetica de Aristoteles.

¿Dios hay algo mas deprimente que ver quemarse una biblioteca?

Si, ver cerrar un libreria.

Anónimo dijo...

Oye Sol, y trabajas en tu ciudad?Como tú quedan pocos (lo digo por ese interés por los demás).A veces me he sentido maltratado por quien me ofrece un servicio. Debe ser un placer encontrarte en el mostrador...Y no sólo por tu profesionalidad :)

SDKyo dijo...

Oh dios mio!

Anónimo dijo...

Y hace mil años que no sé/sabemos de ti...

Georgina dijo...

Feliz cumpleaños, soledat!

besos.