miércoles, agosto 04, 2004
La Noche
Hoy quiero parafrasear a Eduardo Galeano, su texto, literalmente copiado de "El libro de los abrazos" dice:
"No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta."
Yo tampoco consigo dormir, a pesar de haberme mudado a mi retiro, a pesar de las conversaciones sin sentido con Sam, buscando una solución a un problema que no existe, de atar hipótesis con tela de araña, de saber que no tengo las respuestas porque aun no conozco las preguntas y sobre todo a pesar de las cosquillas para bajar la adrenalina, de rechazar el whisky doble (un martes por la noche!) a pesar de leerme en él y saber que no es que tenga la solución sino que simplemente mirandole se lo que pasa por mi cabeza, sigo sin poder dormir.
Tengo un hombre atravesado entre los párpados, cuando trato de decirle que se marche, me doy cuenta de que tengo a ese mismo hombre atravesado en la garganta, y si cierro los ojos y callo, sigue estando aqui, atravesado.
Ando buscando una solución...
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1 comentario:
Entiendo que no puedas dormir. Yo tampoco puedo.
Sé lo que te pasa, y es que en estos momentos prefieres ante cualquier otra cosa, incluso dormir, seguir sintiendo esa sensación agridulce tan maravillosa que te está recorriendo estos días. Y como siempre ocurre en estos casos, la noche es tu aliada, es el momento en el que te quedas a solas con él, intentando comprender un sentimiento que no tiene explicación, porque no busca un por qué, sólo quiere ser sentido. Pues, siento decirte, querido angel, que esa sensación no es un hombre atravesado, ni siquiera un beso atravesado, sino un escudo de esperanza que has colocado frente a los ataques de los recuerdos, que te quieren poner frente a los acontecimientos recientes. Y tú, evidentemente, como eres una chica lista, conoces esos recuerdos, y no te gustan. Así que llamas a ese hombre, buscas su abrazo y su refugio, para olvidar todo lo que te ha caído encima (que no es poco) últimamente. Y ese hombre no está, porque se ha marchado, porque lo que tuviste con él acabó mientras empezaba.
Porque, sabes tan bien como yo, que las pasiones fugaces son tan buenas por eso mismo, porque son pasiones, y son fugaces. Forzarlas más allá es tirar de una cuerda que está sesgada de antemano para romperse al más mínimo tirón. Se rompe la cuerda, se rompe la magia.
A qué buscas solución? Hay algo que solucionar? si buscas solución a tu problema con la almohada, no busques más, porque te estás perdiendo en un camino conocido; irónico, no? la solución eres tú misma, que estás buscando la paz y la tienes frente a tí. No hace falta absolutamente nada para conseguir la paz, sólo hay que desearla. Y tú deseas la paz? o prefieres seguir acomodada en esa sensación noctámbula, que aunque te tiene desajustada te mantiene apartada de lo que realmente quiere pensar tu mente y tu corazón?
A lo mejor me estoy equivocando, a lo mejor el hombre que tienes atravesado es aquel que ha compartido contigo buena parte de los últimos años, y que ahora no está. Y si ahora no está, cómo puede atravesársete?
Aún así, después de todo este divagar, entiendo que no puedas dormir. Yo tampoco puedo.
Encuéntrate a tí, y encontrarás la paz. Encuentra la paz, y dejarás de buscar solución. Recuerda, eres la más fuerte.
Un beso angel
PS: Aunque ese hombre no esté para abrazarte, seguro que está para escucharte... y para que tú le escuches.
PPS: Y perdona si te han sonado bruscas mis palabras, son sólo mi pensamiento, no tienen por qué ser las acertadas.
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